El comercio exterior es la compra y venta de bienes y servicios entre al menos dos países distintos, que se realiza fuera de las fronteras geográficas nacionales. Este intercambio se articula a través de dos procesos principales: la importación (la compra de bienes y servicios a otros países) y la exportación (la venta de bienes y servicios a otros países). El objetivo fundamental es satisfacer la demanda local con productos de otros países, así como vender los excedentes de producción nacional en mercados extranjeros, promoviendo el crecimiento económico.
Componentes clave del comercio exterior:
- Importación: Es la acción de traer bienes o servicios de un país extranjero al propio país para su consumo, uso o elaboración posterior.
- Exportación: Es la acción de vender bienes o servicios de un país a otros países, ya sea directamente a través de intermediarios.
Objetivos principales:
- Satisfacer la demanda: Cubrir las necesidades de los consumidores locales con productos que no se producen o no se producen de la misma manera en el país.
- Aumentar la variedad de productos: Permitir a los consumidores acceder a una mayor diversidad de bienes y servicios que provienen de otros mercados.
- Vender excedentes: Dar salida a la producción nacional que excede la demanda interna, generando ingresos adicionales.
- Impulsar la economía: Contribuir al crecimiento económico del país al generar empleo, divisas y aprovechar las ventajas comparativas de la especialización.
Consideraciones importantes:
- Trámites y regulaciones: El comercio exterior está sujeto a diversos trámites, regulaciones, tributos y controles aduaneros por parte de las autoridades de cada país.
- Divisas: Se utilizan diferentes divisas y formas de pago internacionales para realizar las transacciones.
- Logística: Se organizan cadenas de transporte, gestión y logística de mercancías para facilitar el traslado de bienes entre países.







